Vamos dibujando Sydney

Con mapa en mano salimos a caminar las calles de Sydney, con esa sensación de estar viviendo un sueño, haciendo récord de kilómetros a pie. Pero las ganas de dibujar nos hicieron frenar, bajar un cambio, sacar los cuadernos y tirarnos en el pasto… Y sin darnos cuenta, se hizo de noche… y al día siguiente, seguimos dibujando… cruzamos el puente, y seguimos buscando distintos puntos de vista de la ciudad. Y éstos dibujos nos fue regalando la ciudad. 

Dibujando en Australia

Finalmente llegamos a Sydney, y nos sorprendió la belleza del lugar, pero sobre todo la amabilidad de la gente. Todo el tiempo nos pararon para preguntarnos si necesitábamos ayuda al vernos con nuestros mapas. Nos tomamos el tren desde el aeropuerto hasta el centro, haciendo combinaciones. Y llegamos al hostel. No logramos conseguir nadie por couchsurfing. Nuestro plan es presentar todos los papeles lo más rápido posible y ya dejar Sydney. La idea es sacar un pase de 14 días y viajar en tren por las noches, buscando alojamientos baratos ó couchsurfing. El destino todavía no lo decidimos, pero hay un dicho que dice “cualquier bondi los deja bien”… así que en este caso, sólo le cambiamos el medio de transporte a la frase.
Así de caro y todo, Sydney nos sorprendió y es lo más lindo que vimos desde que llegamos a Oceanía. Cruzar por el Jardín Botánico y llegar al Opera House en el atardecer y ver toda la gente contenta escuchando música, disfrutando del atardecer y tomando cerveza al lado del mar, y al vernos dibujar nos pregunten de dónde somos, que aman nuestros países y que les gustaría visitar algún día, y que nos hablen de Messi, del café y de todo un poco… nos regaló una linda bienvenida. 🙂

Adiós, Nueva Zelanda…

En unas horas ya partimos hacia Auckland para dejar Nueva Zelanda con rumbo a Australia. Si bien fue antes de lo previsto, y luego de 2 meses de mi trabajo con kiwis en Te Puke (isla norte), nos vamos a tramitar la visa a Sydney, y de paso a recorrer ese país de canguros y koalas… Si bien esperamos volver, dependemos de migraciones de Nueva Zelanda para ver si nos aceptan, sino, cambiaremos los planes y el rumbo. Pero no los sueños! 🙂

Éste video es un resumen de nuestro paso por esta isla kiwi. Ojalá haya un segundo capítulo!

Abrazo para todos! 🙂

Mi paso por Nueva Zelanda con mi “limited visa”

En enero volví de Argentina a Colombia con la decisión de empezar una maestría en Estudios Culturales. Eso fue antes de conocer a Lea.
Unos días después de mi regreso hicimos una fiesta en la casa con temática argentina, él venía viajando por Suramérica y llegó a Bogotá a sacar un nuevo pasaporte, había estado en Iquitos y le habían robado todos los papeles. Llegó a mi casa a visitar a una de las amigas con quien yo vivía (mi chiquita) y ahí lo conocí. Bailamos cuarteto cordobés, tomamos fernet, nos reímos y listo, al otro día salimos de paseo por Colombia, fuimos a Salento, a Manizales y después nos fuimos a Cuba. En medio de todo esto viene él con su acento argentino y me dice: “estaba pensando… si vas a hacer una maestría en estudios culturales… qué mejor que vivirlos en vez de estudiarlos?”.
Le di vueltas y vueltas hasta que no encontré ninguna excusa para decir que no. Armé mi mochila y hace un mes que estoy en Nueva Zelanda contando la historia:

mochila

Lea me dice que nos vayamos y yo le digo que si, él sonríe, me pregunta si es en serio y yo le respondo que sí, segundos después me dice: “ya encontré un tiquete súper barato para vos, lo voy a comprar, salis de Bogotá, hacés escala en Chile y llegás a Auckland”.

Entré en pánico. Le dije que para entrar a Nueva Zelanda necesito visa y que si no me la dan perdemos el tiquete y plata y no se que… pero como Leandrito no puede esperar ni un minuto, en menos de lo que canta un gallo teníamos tiquete Bogotá-Auckland y no teníamos mi visa.

Reuní papeles, compré un curso de inglés en Auckland y pedí la visa. Una semana después llegó el pasaporte con mi LIMITED VISA y un email que decía que me daban la visa por un mes.

Por un lado estaba felíz de tener el “privilegio” de pisar el territorio Neocelandés pero realmente estaba furiosisisma, había invertido mucha plata y tenía demasiadas ilusiones de quedarme por lo menos tres meses para poder conocer el país.

Pero no tenía mas opciones que quedarme en Auckland mientras miamorcito trabajaba como esclavo a cinco horas de distancia.

DSC08438 Empecé mis clases, llegué el primer día a las nueve de la mañana, entré a mi salón, me senté y miré atentamente a mis compañeros, había tres con los ojos rasgados, dos rubias de ojos azules y al resto, no lograba identificarlos con ningún lugar en especial. Empezó la clase y me encontré con sus nacionalidades: dos japonesas, una china, una rusa, una alemana, una brasileña, una argentina y CINCO colombianos…. nah… tiene que ser un chiste.
No, no lo es: dos rolas y tres paisas. fin

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En semana vivo en un hostal, en el Newton Lounge, comparto habitación con siete personas diferentes que van cambiando esporádicamente, dos tienen pecueca (olor a pata), uno ronca, otro nunca está, otro llega borracho y otro que siempre esta en la cama con el computador. A veces son amables, a veces no les importa quien esté ahí pero todos, sin excepción, son raros y pasajeros.

Los fines de semana me voy en bus hasta Te Puke (la capital neocelandesa del kiwi fruit), atravieso el Donovan Park y llego a nuestra “cabin”. (la amo)

Cabin

En Te Puke vivimos así: hay dos “cabins” y dos casas, en la casa grande vive Peter, el dueño, (un checo que sabe tres palabras en inglés y dos en español) con su esposa y dos niñas,le rentan una habitación a una pareja de argentinos y es la casa donde está el baño. La otra casa la compartimos entre todos, tiene la cocina, el comedor, una sala de televisión y una habitación con dos camarotes donde viven un alemán y un chileno por ahora, en una cabin vive un malayo y en la otra nosotros. Yo llego lavo la ropa, nos alimentamos bien, salimos al parque, nos comemos un helado y nos vemos la serie de Pablo Escobar. Todo súper lindo, pura felicidad y melosería. El domingo en la tarde vuelvo a Auckland y así durante cuatro semanas.

DSC_0815 La semana pasada, consciente de las limitaciones de mi visa decidí ir a la oficina de inmigración para ver si podía hacer algo desde aquí, mi intención era hablar con un humano y contarle toda mi situación para que me guiara y me dijera qué podía hacer para tener una visa de turista como la gente normal.

Pero no lo logré. Obviamente todo esto son gajes del oficio y todo hace parte del paseo y el que quiere marrones aguanta tirones pero estoy furiosa, porque ésta es mi última semana aquí, ya que nos vemos obligados a viajar a Sydney para aplicar a una visa de turista en Nueva Zelanda  hasta esperar la respuesta de la embajada

Mientras tanto yo voy aprendiendo que viajar con pasaporte Colombiano es la aventura que empecé y ya no hay vuelta atrás, que “estos” países piensan que los que venimos de los “otros” países nos robamos sus hombres y su comida, que tengo que pasar por todos los trámites burocráticos del planeta y me deja flaca, cansada, ojerosa y sin ilusiones.

Australia allá vamos! sean buenos con nosotros!

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Guardalavaca – Holguín

Llegamos ya pasadas las 23:00 hs a Guardalavaca, desde Baracoa, donde algunos caminos eran apenas transitables, pero despacito, logramos llegar. Como es nuestra costumbre no planificar llegamos sin reserva de nada y preguntamos en una estación de servicio si conocía a alguien que tuviera alguna habitación. Y dimos con una señora que nos llevó al medio de la nada, y nos quería cobrar fortuna, así que le agradecimos pero nos fuimos a seguir buscando. Ya a la medianoche vimos un cartelito en un cuarto piso de un edificio que aceptaban turistas y nos mandamos a tocar el timbre por unas escaleras a media luz. Una señora misteriosa de pocas palabras nos muestra una habitación ambientada con cortinas doradas como un hotel 5 estrellas (con unas toallas dobladas con forma de cisnes sobre la cama). Nos dice el precio (algo así como 25 dólares) y nos quedamos.

Al otro día por la mañana salimos para la playa pensando en partir al mediodía para Trinidad, pero al llegar, nos gustó mucho la playa, encontramos una sombrilla de hojas de palmera y no nos pudimos ir de la paz que encontramos… decidimos quedarnos todo el día a leer y dibujar, tomar ron y ver el atardecer en el mar.

Ya por la noche nos fuimos hasta Holguín donde pasamos la noche en otra casa de familia y ya temprano salimos para Trinidad.

Salta

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Luego de 40 horas de viaje, Salta me recibió con su bendición de la llovizna y sin tanto calor. Pude recorrer sus calles llenas de gente y su siesta sin nadie en las calles. Me encantan las calles empedradas, su respeto por el pasado, la gente simple, respetuosa y amable. Una buena forma de comenzar el viaje. 🙂481320_406710672740323_1418094172_n 185654_406710596073664_145508220_n 603307_406710482740342_1746468335_n 540894_406710466073677_776717655_n 75064_406710209407036_962935076_n

 

las mochilas listas para iniciar el viaje

01/01/2013 15:30 hs – Listas para iniciar el viaje…y hasta pareciera que se estan riendo! O debe ser que tome mucho anoche y ya veo cosas raras… despues de brindar con el primer sol en el cerro, salimos con rumbo norte, sin saber hasta donde llegaremos… que el destino sea el que dibuje el camino… Feliz Año!

lea.

Armando la mochila

Ya es mediodía de este anteúltimo día de 2012. A dos días de partir con rumbo norte. Estoy armando la mochila para el viaje que siempre soñé…

Esta mochila va cargada de sueños, y de todos esos momentos de mi vida que me hicieron reir y llorar. Entendiendo que todo es “perfectamente como tiene que ser”, y que las cosas buenas y malas –como todo viaje- dibujan un camino hacia un lugar, al que en algún momento se llega… Pero que la vida es eso que pasa durante el viaje. Y llegar tan sólo es el inicio del siguiente.
Por eso agradezco a la vida por tener la familia y los amigos que tengo, que entendieron las locuras que estuve haciendo para encontrar esos nuevos caminos que hoy me pintan la sonrisa que veo en el espejo. Pero que alguna vez el mismo reflejó tristeza, fastidio y lágrimas… pero después entendí que son símbolos que manifiestan la necesidad de un cambio de rumbo, y que el tiempo termina enseñándote el porqué. Y armar esta mochila es una de esas respuestas del tiempo. Por eso a todos ellos quiero decirles que no concibo mis momentos de felicidad sin ellos, y que “no importa dónde estén, lo que importa es que estén!”…
Hoy, esta mochila se prepara para vivir, para emocionarse, para explorar, para descubrir, para caminar, pero sobre todo para conocer nuevas personas y esas experiencias de vida. Esa gente que el destino dice que por algo tenés que conocer. . Porque alguna vez soñé con cambiar el mundo, y todavía no renuncio a ello. Porque quizás, no hace falta ser revolucionario para lograrlo, sino que con un pequeño gesto de amor ya estamos ayudando a generar una revolución. Soñar un mundo donde no exista el egoísmo, el odio, las fronteras, los pasaportes, donde nos ayudemos entre todos. No sería utopía si entendieramos que una palabra, un abrazo, ó un pequeño gesto de amor puede cambiar el rumbo de una vida, ó de muchas.
Por eso quiero salir a entender la historia de los pueblos, de su gente, de sentir Latinoamérica para entender el mundo. Aunque cueste entenderlo.
Esta mochila esta preparada para vivir. Para dar el primer paso hacia la vuelta al mundo….
Y para dibujar el camino.
Feliz Año para todos!
Lea.