Desde ese momento empecé a ser invisible

Y así me entregaron el uniforme, me miraron de arriba a abajo, y me entregaron un montón de prendas negras que tengo que lucir todos los días.

Desde ese momento empecé a ser invisible.

Cuando tengo puesto el uniforme dejo de existir en la vida real y me convierto en un mueble del supermercado, me camuflo con la leche, los quesos y el yoghurt, me paro en las góndolas y escucho conversaciones ajenas, respondo preguntas, quejas y sugerencias de los clientes, limpio las cosas que se quiebran y de vez en cuando hago sugerencias acertadas de productos deliciosos.ninja