Recibimos el año dibujando en el bosque

Nuestra idea de recibir el primer sol en el mar, la cambiamos por las montañas y el bosque. Nos tomamos 3 bondys para hacer los 300 km que separan Melbourne del Parque Nacional The Grampians. Nos habíamos equipado para pasar una semana en carpa fuera de la civilización, para escapar del consumo permanente que te propone Australia. Esperando encontrar un lugar en el medio de la nada, encontramos un camping que tenía todas las facilidades, y como no esta permitido hacer fuego, hay que cocinar en las cocinas públicas a cambio de una moneda de 2 dólares. Pero a las 22:00 horas se apaga la luz automáticamente. Con lo cual, recibimos el año con linternas frontales, cocinando una carne, abriendo una botella de vino (lamentablemente la magia de descorcharla ya se perdió en Australia porque eliminaron el corcho) y bailando con un cuarteto de Rodrigo -como debe ser- (soñábamos con un fernet pero se consigue a 60 dólares). Mientras la gente local, con sus Motorhomes de lujo ya se disponía a dormir y a pedir bajar el volumen.
Y mientras brindábamos por toda la gente que esta tan lejos, nos pusimos a valorar realmente lo que significa nuestro caos. Cuando -por ejemplo- comparamos nuestra forma de festejar por un año nuevo, con nuestra esperanza de un futuro mejor, de abrazarse, de emborracharse de alegría, de estar en familia, de tirar fuegos artificiales, de estar felices por todo lo que se viene a pesar de lo bueno ó lo malo de lo que pasó en el año… Eso somos nosotros. Eso es lo que no se compra. Para los que se quejan de nuestro caos latino. Porque guardar lo que sentimos también puede ser un caos. Y si algo nos caracteriza, es que no nos guardamos nada. Y eso… ESO ES NUESTRO PRIMER MUNDO.
FELIZ AÑO NUEVO!!!!


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Dibujando en Bondi

No, todavía no subimos a dibujar en los colectivos (pero en cualquier momento). Bondi es una playa muy concurrida ya que esta muy cercana al centro de Sidney. Y como había tanta gente en el agua, preferimos sentarnos a dibujar.

Vamos dibujando Sydney

Con mapa en mano salimos a caminar las calles de Sydney, con esa sensación de estar viviendo un sueño, haciendo récord de kilómetros a pie. Pero las ganas de dibujar nos hicieron frenar, bajar un cambio, sacar los cuadernos y tirarnos en el pasto… Y sin darnos cuenta, se hizo de noche… y al día siguiente, seguimos dibujando… cruzamos el puente, y seguimos buscando distintos puntos de vista de la ciudad. Y éstos dibujos nos fue regalando la ciudad. 

Dibujando en Australia

Finalmente llegamos a Sydney, y nos sorprendió la belleza del lugar, pero sobre todo la amabilidad de la gente. Todo el tiempo nos pararon para preguntarnos si necesitábamos ayuda al vernos con nuestros mapas. Nos tomamos el tren desde el aeropuerto hasta el centro, haciendo combinaciones. Y llegamos al hostel. No logramos conseguir nadie por couchsurfing. Nuestro plan es presentar todos los papeles lo más rápido posible y ya dejar Sydney. La idea es sacar un pase de 14 días y viajar en tren por las noches, buscando alojamientos baratos ó couchsurfing. El destino todavía no lo decidimos, pero hay un dicho que dice “cualquier bondi los deja bien”… así que en este caso, sólo le cambiamos el medio de transporte a la frase.
Así de caro y todo, Sydney nos sorprendió y es lo más lindo que vimos desde que llegamos a Oceanía. Cruzar por el Jardín Botánico y llegar al Opera House en el atardecer y ver toda la gente contenta escuchando música, disfrutando del atardecer y tomando cerveza al lado del mar, y al vernos dibujar nos pregunten de dónde somos, que aman nuestros países y que les gustaría visitar algún día, y que nos hablen de Messi, del café y de todo un poco… nos regaló una linda bienvenida. 🙂