Dibujos mochileros

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Este dibujo tiene una linda historia. Salió de cuando nos quedamos dos semanas en carpa en un Parque Nacional a 3 horas de Melbourne, al sur de Australia, donde pasamos la noche de año nuevo en el medio del bosque y montañas, sin luz eléctrica y rodeados de canguros. Estábamos a la espera de la decisión de migraciones de aceptar la visa de Marce para cruzar a Nueva Zelanda, con muy poca plata, las tarjetas en rojo, y sin saber todo lo que nos iba a pasar. Al final, la visa se aprobó, pudimos viajar y el destino nos trajo hasta Wanaka, donde todo se fue acomodando. Un año y medio después de este dibujo, seguimos en éste pueblo del cual nos enamoramos por su tranquilidad y belleza.

Dibujando entre canguros

Para recibir el año nuevo, esperando por la contestación de migraciones -para volver a Nueva Zelanda-, nos escapamos de Melbourne y nos fuimos a dibujar a un Parque Nacional donde estuvimos 10 días entre canguros y cacatúas… y hoy -ya en Nueva Zelanda-, le pusimos color…

la telenovela de mi visa

Esto va para todos los que me han preguntado o los que se han intrigado por el estatus de mi visa y de mi vida viajera.

Salí de Nueva Zelanda porque me habían dando la odiada “limited visa” de la que les había hablado antes, tenía que salir del país para pedir una nueva visa y nos fuimos para Australia a hacer todos los trámites.

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Mientras esperamos hicimos de todo; conocimos Sydney al derecho y al revés, Cristina nos llevó de paseo, hicimos picnics, viajamos en tren, llegamos a Melbourne, amamos Melbourne, visitamos a mi hermanito, (hicimos mil cosas mas que les contaré en otro comunicado) esperamos y esperamos hasta que finalmente tuvimos una respuesta. Me dieron una visa por un mes (otra vez). Compramos un tiquete a Nueva Zelanda, nos fuimos al aeropuerto y la chica del check-in nos dice que tengo que tener un tiquete de vuelta, que especialmente para los colombianos exigen tiquete de salida del país. Salimos corriendo a comprarlo antes de que nos dejara el vuelo, lo compramos, pasamos migración, corrimos al avión, nos sentamos y tuvimos un plácido vuelo hasta Nueva Zelanda. Llegamos, nos bajamos, pasamos migraciones, me pidieron la visa, el tiquete que habíamos acabado de comprar y me dejaron entrar sin mas trabas ni complicaciones, así que aquí estamos en Wanaka, en una casa increíble con La rubia y Marce que son increíbles disfrutando de un Lago hermoso y de unas montañas nevadas preparándonos para volver a mandar los papeles para extender la maldita visa de un mes que me dieron. fin

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Recibimos el año dibujando en el bosque

Nuestra idea de recibir el primer sol en el mar, la cambiamos por las montañas y el bosque. Nos tomamos 3 bondys para hacer los 300 km que separan Melbourne del Parque Nacional The Grampians. Nos habíamos equipado para pasar una semana en carpa fuera de la civilización, para escapar del consumo permanente que te propone Australia. Esperando encontrar un lugar en el medio de la nada, encontramos un camping que tenía todas las facilidades, y como no esta permitido hacer fuego, hay que cocinar en las cocinas públicas a cambio de una moneda de 2 dólares. Pero a las 22:00 horas se apaga la luz automáticamente. Con lo cual, recibimos el año con linternas frontales, cocinando una carne, abriendo una botella de vino (lamentablemente la magia de descorcharla ya se perdió en Australia porque eliminaron el corcho) y bailando con un cuarteto de Rodrigo -como debe ser- (soñábamos con un fernet pero se consigue a 60 dólares). Mientras la gente local, con sus Motorhomes de lujo ya se disponía a dormir y a pedir bajar el volumen.
Y mientras brindábamos por toda la gente que esta tan lejos, nos pusimos a valorar realmente lo que significa nuestro caos. Cuando -por ejemplo- comparamos nuestra forma de festejar por un año nuevo, con nuestra esperanza de un futuro mejor, de abrazarse, de emborracharse de alegría, de estar en familia, de tirar fuegos artificiales, de estar felices por todo lo que se viene a pesar de lo bueno ó lo malo de lo que pasó en el año… Eso somos nosotros. Eso es lo que no se compra. Para los que se quejan de nuestro caos latino. Porque guardar lo que sentimos también puede ser un caos. Y si algo nos caracteriza, es que no nos guardamos nada. Y eso… ESO ES NUESTRO PRIMER MUNDO.
FELIZ AÑO NUEVO!!!!


Dibujando en Bondi

No, todavía no subimos a dibujar en los colectivos (pero en cualquier momento). Bondi es una playa muy concurrida ya que esta muy cercana al centro de Sidney. Y como había tanta gente en el agua, preferimos sentarnos a dibujar.

Vamos dibujando Sydney

Con mapa en mano salimos a caminar las calles de Sydney, con esa sensación de estar viviendo un sueño, haciendo récord de kilómetros a pie. Pero las ganas de dibujar nos hicieron frenar, bajar un cambio, sacar los cuadernos y tirarnos en el pasto… Y sin darnos cuenta, se hizo de noche… y al día siguiente, seguimos dibujando… cruzamos el puente, y seguimos buscando distintos puntos de vista de la ciudad. Y éstos dibujos nos fue regalando la ciudad. 

Dibujando en Australia

Finalmente llegamos a Sydney, y nos sorprendió la belleza del lugar, pero sobre todo la amabilidad de la gente. Todo el tiempo nos pararon para preguntarnos si necesitábamos ayuda al vernos con nuestros mapas. Nos tomamos el tren desde el aeropuerto hasta el centro, haciendo combinaciones. Y llegamos al hostel. No logramos conseguir nadie por couchsurfing. Nuestro plan es presentar todos los papeles lo más rápido posible y ya dejar Sydney. La idea es sacar un pase de 14 días y viajar en tren por las noches, buscando alojamientos baratos ó couchsurfing. El destino todavía no lo decidimos, pero hay un dicho que dice “cualquier bondi los deja bien”… así que en este caso, sólo le cambiamos el medio de transporte a la frase.
Así de caro y todo, Sydney nos sorprendió y es lo más lindo que vimos desde que llegamos a Oceanía. Cruzar por el Jardín Botánico y llegar al Opera House en el atardecer y ver toda la gente contenta escuchando música, disfrutando del atardecer y tomando cerveza al lado del mar, y al vernos dibujar nos pregunten de dónde somos, que aman nuestros países y que les gustaría visitar algún día, y que nos hablen de Messi, del café y de todo un poco… nos regaló una linda bienvenida. 🙂